Cervantes surge en 1950 como una iniciativa orientada a cubrir el déficit de personal capacitado en tareas administrativas y contables. En ese momento adoptó el nombre de Academia Cervantes, con esa denominación, el aporte y el entusiasmo de sus primeros docentes, fue creciendo en forma constante, lo que le valió un lugar destacado en Río Cuarto y su región.
A partir de 1960 hace su ingreso "Speedwriting", una cadena de Escuelas con sede en Nueva York y filiales en todos los países de habla hispana. En nuestro país rápidamente designa representantes en las principales ciudades, recayendo en Río Cuarto tal responsabilidad en Cervantes, que desde ese momento pasa a llamarse Instituto Cervantes. Speedwriting introduce grandes cambios en los cursos tradicionales, especialmente a través de la capacitación de directivos y docentes mediante la realización de convenciones locales e internacionales, además de la incorporación de elementos didácticos que en su momento eran toda una innovación tales como el dictado mediante auriculares en los cursos de taquigrafía, lo que disminuía considerablemente la duración de los cursos.
Esta vinculación significó un espectacular avance para Cervantes. Lo que le permitió brindar a su alumnado un mejor servicio educativo, tanto en lo académico como en lo edilicio.
En 1982, Instituto Cervantes comienza a dictar cursos de computación, convirtiéndose en el primer instituto privado en brindar esa disciplina en Río Cuarto. Tratándose de algo nuevo en el interior del país, y en especial de nuestra provincia, fue necesario recurrir a docentes de Córdoba y San Luis, ya que en nuestra ciudad no los había.
Tal como ocurrió años anteriores con otras iniciativas, la incorporación de la computación le dio un importante posicionamiento a Cervantes en Río Cuarto y región ya que además de clases diarias, mediante la implementación de cursos con asistencia los día sábados únicamente, eran muchos los alumnos que concurrían de otras localidades.
En 1994 Cervantes adhiere a la Enseñanza Oficial, mediante autorización del Ministerio de Educación de la provincia de Córdoba, a través de la dirección de Institutos Privados de Enseñanza (DIPE), lo cual lo habilita a otorgar títulos oficiales de Validez Nacional. Son varias las carreras que se dictan bajo este régimen en el área empresarial y de comunicación, todas articulables con carreras universitarias.
En marzo de 1999 Cervantes es designado Sub Sede de la Universidad Católica de Cuyo. Años después obtiene la misma designación de parte de la Universidad de Mendoza. A partir de allí comienza a dictar 13 carreras de grado, con el mismo nivel académico de sus sedes centrales. La transformación en Sub Sede de Universidades trajo aparejado la adecuación de su estructura académica, mediante la designación de un Director General, un Vice Director, además de los Coordinadores de las distintas carreras, con sus respectivas secretarías.
También fue necesario dotar al establecimiento de la estructura edilicia que respondiera a las nuevas necesidades.
Es así que en la actualidad se dispone de un moderno y céntrico edificio que cuenta con 25 aulas para el dictado de clases teóricas, más laboratorios y gabinetes para clases prácticas, además de las oficinas para las distintas secretarías. Dispone también de un auditorio, biblioteca, cafetería para uso de docentes y alumnos. Actualmente la institución cuenta con una población estudiantil de más de 1500 alumnos que cursan regularmente sus carreras, algunas de ellas con la modalidad "a Distancia".